miércoles, 26 de julio de 2017

MEDIDA POR MEDIDA. XVIII Festival de Teatro de Olite

¿Cuántas veces, en los últimos años, no nos hemos sorprendido de las acciones delictivas de muchos hombres y mujeres, antes amados por el pueblo, y que ahora cargan sobre sus conciencias una infinidad de delitos por tráfico de influencias, cobro de comisiones, financiación ilegal...? Lo vemos en todos los partidos políticos, nadie escapa a la negra sombra que arroja ese bello ser polimorfo llamado Poder cuando vuela libre sin que nada ni nadie lo retenga ni someta a control...
Teniéndolo todo (apoyo social, reconocimiento público, posición profesional destacada...), todo lo empeñan por conseguir alcanzar sus propósitos más oscuros, creyéndose más listos que nadie, mucho mejores que los demás, dignos moradores del monte Olimpo, aquella residencia destinada a los dioses desde donde éstos observaban y manipulaban los destinos de los mortales...

Hace aproximadamente un año, los miembros de la compañía InExtremis Teatro realizó la primera residencia convocada por el Festival de Teatro Clásico de Olite, una apuesta por encerrarse durante quince días en una de las aulas del colegio de la localidad para estudiar un texto, el que eligiesen, y compusiesen un pequeño montaje de quince minutos para mostrar a un reducido público. No había más pretensiones. Sin embargo, de aquella experiencia surgió un proyecto que se forjó seriamente, atraídos por la potencia del texto elegido, Media por medida, de William Shakespeare. Unos meses después se alzaron con el Premio Gayarre al Mejor Proyecto Escénico de 2017 convocado por el Gobierno de Navarra. Dicho reconocimiento les proporcionaba apoyo económico para la producción y promoción del montaje, así como su representación en varias localidades de la comunidad foral con estreno en Pamplona.

La tercera jornada del Festival de Teatro de Olite acogió esta obra escrita por Shakespeare en torno a 1.604. Se trata de un drama que comienza con la marcha del Duque de Viena a unas labores diplomáticas al extranjero y con la elección de Ángelo, un magistrado famoso por su firmeza en la aplicación de las leyes y por su ejemplar fama de insobornable, como persona encargada de la gobernanza de Viena por designio personal del duque. En paralelo, un joven llamado Claudio, es apresado por haber dejado embarazada a una joven. Ángelo, para demostrar que con su llegada al poder la ley será firmemente aplicada, decide condenar a muerte a Claudio en dos días. Cuando Isabel, la hermana novicia del condenado, se entera de la sentencia del nuevo regidor, decide acudir ante Ángelo para pedir clemencia por su hermano. El sustituto del duque, atraído por la belleza de la joven Isabel, le plantea que le entregue su cuerpo a cambio de la vida de su hermano. A partir de entonces, la trama adquiere una enorme intensidad, tanto por las escenas que nos muestra el bardo inglés, como por la profundidad moral de las mismas.

El conjunto de los actores (Txori García Uriz, Leire Ruiz, Iratxe García Uriz, Juan Sansegundo y Oier Zúñiga) dan vida de manera muy notable a unos personajes complejos, llenos de claroscuros, tocados todos de una aparente luz pero que, a medida que avanza la obra, muestran un lado siniestro según sus intereses (la lascivia, el poder, el sexo, rehuir al mal destino, la puesta a prueba de los hombres, la repatriación de la honra...)

José Padilla, el director del montaje, adapta de una manera muy acertada un texto potente, complicado de llevar a escena, pero que en sus manos se muestra completamente eficaz en la transmisión al público de sensaciones y emociones, con una escenografía sobria para centrar la atención de los asistentes en la evolución psicológica de los personajes.

Medida por medida, que seguramente sea un título extraído directamente de la Ley del Talión,  aún con una carga cómica evidente manifestada con alguno de los personajes secundarios que aparecen salpicados durante la trama, es un drama que viene a mostrar que el ser humano, por muy recto que sea, por muy ejemplar que sea su conducta, puede caer en la perversión de sus principios y en la corrupción de su moral. Es una reflexión lúcida que actúa como un espejo frente al espectador, mostrándole ese lado oscuro que todos podemos manifestar en algún momento de nuestras vidas, y al que no podemos sentirnos ajenos, pues en ocasiones, algunas de ellas cuando somos llevados al límite, nunca se sabe cuál va a ser nuestra reacción. ¿Hasta qué punto respetamos las leyes que nos otorgamos? ¿Deberían existir salvoconductos a dichas leyes? ¿Qué pesa más, la Ley que disponemos o nuestro interés, aunque se contravenga a ésta? Sea como fuere, con este texto Shakespeare demuestra cúan necesaria y esencial es su aportación a la Literatura Universal y a la propia civilización humana, pues no hay nada mejor que mirarse hacia adentro con un ojo crítico para adquirir una evolución en positivo sabiendo sacar las conclusiones adecuadas.



COMPAÑÍA
InExtremis Teatro

DIRECCIÓN
José Padilla

REPARTO 
Txori García Uriz, Leire Ruiz, Iratxe García Uriz, Juan Sansegundo, Oier Zúñiga

EQUIPO ARTÍSTICO/ TÉCNICO 
Ayudante de dirección: Ana Maestro Juan
  Iluminación: Koldo Tainta
Escenografía y vestuario: Sandra Espinosa

Espacio Sonoro: Gorka Pastor
Producción Ejecutiva: Ángel García
Distribución: Dos Hermanas Catorce



Redacción y Fotografía:
Santiago Navascués

©TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

martes, 25 de julio de 2017

SUEÑO. XVIII Festival de Teatro Clásico de Olite


A menudo suele decirse que  nada se escribe nuevo que no escribiesen ya los antiguos griegos. Tragedias, comedias, dramas, viajes, suspense, aventuras... Todo está recogido ya en los textos helenísticos, por lo que aquello que ha venido escribiéndose después, no es sino una re-escritura de los escritos primitivos. Así pues, quizá lo que distinga lo nuevo de lo anterior (que no viejo) es el modo en el que se nos ofrece, la presentación del producto, el modo en el que se cuenta. Así las cosas, el verdadero valor de quien produce, en definitiva de quien crea y presenta, es su capacidad reinterpretativa, el nivel de riesgo que está dispuesto a asumir, su apuesta por sorprender. Encontrar el equilibrio perfecto que permita cruzar sobre el finísimo alambre al creativo equilibrista será la labor más compleja de todas a cuantas se tenga que enfrentar: si lo consigue, será coronado y satisfecho con las mieles del éxito; si no, bajo el alambre, varios metros más abajo, el frío suelo únicamente ofrece frialdad, incomprensión y silencio.


Regresaba la compañía El Teatro de la Ciudad al Festival de Teatro Clásico de Olite un día después de haber triunfado con otra de sus propuestas: La Ternura, de Alfredo Sanzol. En esta ocasión, se representó ante los espectadores que prácticamente llenaron el aforo de La Cava la obra Sueño, una original historia basada en Sueño de una noche de verano, de William Shakespeare. De la inmersión en la comedia del bardo inglés por parte del director Andrés Lima (ampliamente recordado por los espectadores del Festival de Olite gracias a su visión de la Medea de Séneca, fulguramentemente interpretada por Aitana Sánchez-Gijón) surge narración turbulenta cargada de alcohol, sexo, celos, pesadillas y recuerdos... Sobre todo recuerdos.


En una residencia de ancianos, un hombre que tiene sus días contados escucha la lectura de dificultosa dicción de El rey Lear de una joven atacada de locura. Faustino, consciente de que se aproxima su hora, se resiste a la muerte entregándose al alcohol, las alucinaciones y a su vida pasada. Con cada trago, regresa a su juventud, y va mostrando una vida amorosa alborotada: casado con una mujer, enamorado de otra... Se suceden las idas y venidas en el tiempo, viajes tempoemocionales que empiezan con el primer sorbo y acaban de manera repentina, tan amarga, cruda y bilial como un volcánico vómito que corta el mejor de los pedos. Su hijo, que ronda a su padre, no puede sino asistir a los desajustes de su padre, tratando de hallarle paz en sus últimos momentos.


Las actrices, sometidas a una constante mezcla de personajes a interpretar, realizan un trabajo impecable, dándole las aristas correspondientes a cada uno de ellos que los hacen creíbles y llenos de matices. A destacar la labor de Chema Adeva, dándole ese punto desnortado y cargado de razones al mismo tiempo a ese hombre que realiza un canto a la vida desde el umbral de su muerte; de Nathalie Poza, poliédrica interpretando a hombres y mujeres, cantando en directo y moviéndose sobre las tablas con elegancia y rotundidad; y una Laura Galán (a la que conocimos en Olite con Medea) que consigue crear de un secundario como la niña loca un personaje tan cautivador y misterioso como aquel Azarías de Paco Rabal en la enorme película gestada en la mente lúcida y crítica del eterno Miguel Delibes.


La apuesta de Andrés Lima es arriesgada, con un complejo montaje, moderno, quizá demasiado para algunos, que le permite alcanzar lo que muchos jamás consiguen: escapar de la indiferencia del público, posicionarlo enteramente. Para bien o para mal. Es posible que muchos espectadores esperasen un montaje mucho más cercano al antes mencionado de Medea, algo más clásico y accesible, más cómodo de asimilar. Sin embargo, queda claro que la pretensión del director es afrontar su apuesta como él pretende y no como se pueda esperar. Tendrá tiempo de hacer balance.
El resultado es un trabajo exigente, tanto para los actores como para el público, que obliga a permanecer alerta, a no bajar la guardia, dado que su vertiginoso ritmo exige que se renuncie al parpadeo. La reflexión del director nos la ofrece el protagonista en un pasaje lúcido, y no es otro que el de vivir como si fuese el último día, el de aferrarse al placer que la vida nos brinde, agotarlos, exprimirlos, sacarles el máximo partido, pues será ese el equipaje con el que partamos rumbo a lo desconocido.


COMPAÑÍA
Teatro de la Ciudad

DIRECCIÓN
Andrés Lima

REPARTO 
Chema Adeva, Laura Galán, Nathalie Poza, Ainhoa Santamaría, María Vázquez

EQUIPO ARTÍSTICO/ TÉCNICO 
Ayudante de dirección: Laura Ortega
  Iluminación: Valentín Álvarez 
Escenografía y vestuario: Beatriz San Juan 
Música: Jaume Manresa 
Producción: Joseba Gil
  Comunicación: elNorte Comunicación y Cultura


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Redacción y Fotografía:
Santiago Navascués

©TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

lunes, 24 de julio de 2017

LA TERNURA. XVIII Festival de Teatro Clásico de Olite


De común acuerdo estaremos todos si decimos que hombres y mujeres son tan iguales como distintos. Y no puede ser de otro modo, pues si no hay dos hombres iguales… ¡cómo iban a serlo un hombre y una mujer! Sobre la diferencia que nos separa a hombres y a mujeres se ha escrito mucho, desde ensayos muy sesudos hasta las chanzas más arrabaleras.

Podría decirse que están todas las líneas trazadas, y que existiendo tantas distancias, sería imposible siquiera el roce entre los unos y las otras. Y sin embargo, se produce: confluyen y se entregan, y fruto de esa unión que surge de alguna extraña magia brujeril, vendrán nuevas generaciones que continuarán con el discurso de la diferencia, que reinterpretarán los textos ya escritos para, con sus palabras, que serán renovadas por ser otras, decir lo mismo. Y la rueda del tiempo seguirá girando, y el destino, haciendo uso de esa magia llamada amor, callando voces, tapando bocas e igualando a los distintos.



De gala se vistió Olite para acoger la inauguración de su Festival de Teatro Clásico. En su mayoría de edad, pues son ya dieciocho las ediciones que suma, el coqueto pueblo medieval vistió de butacas las fachadas de sus edificios más emblemáticos, incluido, como no podía ser de otro modo, el propio Castillo-Palacio, residencia de verano de los antiguos Reyes de Navarra. Una apuesta original y desenfadada por transmitir al siempre nutrido grupo de turistas y visitantes de la población que la magia del teatro lo impregna todo en Olite, y que en cualquier esquina puedes ser portado hasta lejanos países o ricas cortes palaciegas con sólo dejarse seducir por el embrujo de los actores.

Se colgó el cartel de No hay entradas, y al estreno asistió la presidenta del Gobierno de Navarra, Uxue Barcos, lo cual, en estos tiempos de desapego y desprecio del poder hacia el pensamiento libre (y crítico), es una buena noticia, ideas políticas a un lado.

Alfredo Sanzol, uno de los directores más destacados del panorama nacional, nos regalaba ayer una propuesta basada en las comedias de Shakespeare. Si bien es cierto que en el programa de mano indica que hunde su idea en La tempestad, durante toda la obra hay guiños más o menos visibles al resto de sus obras. Así algunos pasajes recuerdan al Sueño de una noche de verano o se alude en los diálogos, por ejemplo, a Las alegres comadres de Windsor.


Esta obra cuenta cómo la Reina Esmeralda, aborrecida por los hombres que han pasado por sus vidas ya que éstos nunca les han permitido ser libres, decide aprovechar un viaje en el que es embarcada junto a sus hijas Rubí y Salmón para hacer justicia con su destino. El rey Felipe II quiere casar a las princesas en Inglaterra para establecer relaciones de interés, y suben a uno de los barcos de la Armada Invencible. La reina, que es un poco maga y que durante la travesía avista una isla desierta,  decide provocar una tormenta que hace perecer en el océano decenas de barcos y vidas. Tras conseguir llegar sanas y salvas a la isla, y creyendo que al fin podrán ser dueñas de sus propias vidas sin hombres que las dobleguen, descubren para su desgracia que veinte años antes un padre (Marrón) y sus dos hijos (Verdemar y Azulcielo), leñadores todos, hicieron lo propio, hartos como estaban de ser controlados y chantajeados por las mujeres, a quienes ven como seres demoníacos, con pieles de sapo que supuran venenos. Será entonces cuando se vistan de soldados con los restos salvados del naufragio para ocultar su identidad y tratar de engañar a los moradores de una isla no tan desierta. A partir de ahí, comenzarán a sucederse los gags, los malos entendidos, enredos imposibles y el nacimiento de unas incipientes atracciones entre los más jóvenes de cada lado de la partida de ajedrez entre sexos.

El trabajo interpretativo de los actores es brillante, con unas princesas y unos hijos leñadores ágiles en los diálogos y chispeantes en gestos. El duelo entre los protagonistas, la reina Esmeralda y el leñador Marrón, queda en unas intensas tablas que beneficia al espectador, pues el despliegue de la vis cómica de ambos es tal que son capaces de crear un murmullo risueño en el patio de butacas con apenas una mueca. El ritmo dinámico que establece la dirección consigue que las dos horas que dura el espectáculo no pese en absoluto, consiguiendo llegar al final como un terratrèmol valenciano, ese terremoto explosivo apoyado en explosiones aéreas que pone el broche de oro a una buena mascletá.

La ternura es una apuesta no ya por el entendimiento entre los sexos, siempre en constante lucha acallada por los lazos envolventes y calmos del amor, sino por la reivindicación de la libertad de actuación, por ser cada uno el protagonista de su propia vida, sin imposiciones ni prejuicios de ninguna clase, aunque lleguen de los padres, que harían lo que fuese porque sus propios hijos nunca se viesen perjudicados en modo alguno. Es un clamor al derecho incluso a equivocarse, pero gozando siempre del bien superior que es la LIBERTAD de poder hacerlo. Tiempo habrá de levantarse tras el tropiezo, y de lamerse las heridas que causen los daños para no volver a padecerlas.




COMPAÑÍA
Teatro de la Ciudad

DIRECCIÓN
Alfredo Sanzol

REPARTO  
Paco Déniz, Elena González, Natalia Hernández,  Javier Lara, Juan Antonio Lumbreras y Eva Trancón

EQUIPO ARTÍSTICO/ TÉCNICO 
Escenografía y vestuario: Alejandro Andújar 
Iluminación: Pedro Yagüe 
Música: Fernando Velázquez 
Ayudante de direcciónBeatriz Jaén 
Ayudante de escenografía y vestuarioAlmudena Bautista 
Producción ejecutivaJair Souza-Ferreira 
Ayudantes de producciónElisa Fernández y Sara Brogueras 
Dirección de producción: Miguel Cuerdo 
Comunicación: elNorte Comunicación

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Redacción y Fotografía:
Santiago Navascués

©TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

miércoles, 19 de julio de 2017

DESDE LA TERRAZA de Francisco Casero Viana



 Hemos llegado al hogar
Desde la guerra sin sangre
Con el corazón abatido,
Nuestras botas llenas de orgullo
De la verdadera matanza del alma,
Y nos hemos preguntado
“¿Cuánto cuesta
ser querido y después abandonado?”


El bosque aúlla
Y entre los árboles
El oscuro sol aparece.
Hemos llegado al hogar
Cuando vacila la aurora
Cantando canciones de otras tierras,
La Marcha Fúnebre
Que nos viola los oídos,
Sabiendo que toda nuestra tradición y nuestras lágrimas
  Se juegan al cara o cruz de una moneda.

( Hemos llegado al hogar. Peters Lenrie -Gambia 1932-)



👶 ÉRASE UNA VEZ... 👶

De bebés, a mi amigo Xavier y a mi nos vestían de blanco, a mí porque como no sabían si sería niña o niño, mi madre y mi abuela tejieron todo en blanco, para no errar con el sexo; a Xavier le vestían de blanco porque su madre decía que era como más bonito estaba, destacando su negra piel, brillante y
tersa. A mi me encantaba tirarle de su pelo rizado, prieto, algo áspero, y a él le gustaba señalar con su dedo índice las pecas de mi cara, y nuestras madres nos decían que juntos éramos un bombón, de leche yo, de café él. Xavier siempre fue uno más entre el grupo de amigos, jamás nos llamó la atención el color de su piel, desde niños nos habíamos criado juntos y a pesar de ser unos años en donde el color de su piel en este país era poco común, como ser uno entre un millón, entre niños, nunca fue un problema. Una vez le pregunté a mi madre porqué Xavier era negro y sus padres blancos, y mi madre me dijo que porqué yo tenía una Nancy negra si yo era blanca...ya no hice más preguntas.
Cuando durante el verano de 7º curso de EGB, Xavier viajó a Guinea, al volver vino cargado de un montón de objetos rarísimos, ropas de colores y un montón de historias. Descubrir que aquel era su país de origen, que parte de su familia aún vivía allí y que todos eran tan negros como él, nos hizo admirar más a nuestro Xavi ¡Era Africano! ¡África, el continente mágico! así ya se podía ser interesante, no como el resto de mis amigos o yo misma, que el que no provenía de  Albacete lo hacía de Cuenca, y lo más exótico que teníamos en el barrio era una familia de Galicia y otra de Córdoba... 

...Durante los 90, fue un cotizado modelo en Nueva York, casi ná...


📖 SINOPSIS 📖

Harta del trato que se le da como MIR (Médico Interno Residente) en el hospital donde trabaja, una doctora se marcha a África con otros tres médicos, de diferentes nacionalidades, a un hospital de un campo de refugiados en Ruanda.Después de vivir el genocidio de los tutsis, sufrir mil calamidades y un cautiverio, son liberados y enviados a Tanzania para hacerse cargo del programa del Ministerio de Sanidad de aquél país, que contempla la visita a todas las aldeas y pueblos del país a bordo de un avión dotado con quirófano, para intentar solucionar los problemas de falta de medios sanitarios rurales y distancias, creando así el equipo de los Flying Doctors.Un triste accidente causa la muerte de los tres médicos varones y el piloto, quedando la doctora sumida en una terrible depresión en su casa de Dar es Salaam.Esta es la historia de todos y cada uno de los médicos y sus vivencias en el campo de refugiados dentro del periodo que duró el genocidio de los tutsis a manos de los feroces hutus, contado por la doctora Ferrer a un periodista español, asumiendo el papel de cada uno de los miembros de equipo en la narración, como si fuese cada uno de los personajes quien relatase su parte de la historia.


🐾🐾  LA OPINIÓN DEL GATO 🐾🐾

Cuando me decidí a leer este libro ya me había enamorado de su portada,  había viajado a África a lo Karen Von Blixen sin haber abierto siquiera el libro, mirando melancólica por mi terraza diciendo con
voz susurrada: Yo tenía una granja en África, al pie de las colinas Ngong... y hasta me había dado tiempo a ir en busca de las Minas del Rey Salomón con Allan Quatermain. Ya me había montado yo sola la película solo con ver la portada, y todavía no había leído la sinopsis. Pero esta vez no fue la portada la que me hizo leer la novela de Francisco Casero, fue mi ignorancia elegida hacia el conflicto de la Guerra de Ruanda en 1994 la que dijo: ¡Atrévete ahora, valiente! ¿Qué sabía yo del enfrentamiento entre Hutus y Tutsies? pues como a medio mundo, de las imágenes que llegaban a través del telediario de gente muerta a machetazos, un genocidio al que se le dio la espalda política, social y humana. Yo la primera, cuyas imágenes me estremecían y cambiaba rápidamente de canal a las primeras de cambio. Pero a parte de eso, hasta hoy mismo que escribo esto, no sabía como se originó todo y qué se hizo al respecto.
Ya me había armado de valor para enfrentarme a lo que fuera, aunque algo me decía que iba a encontrar dentro de sus páginas más de lo que yo misma pudiera imaginar, para bien y para mal, pero que aquella historia me dejaría huella ¿será por cicatrices? y comencé a leer.
Lo primero que me llama la atención es el cariño que el autor imprime en cada una de sus palabras, como si las mimara, como si pretendiese suavizar el impacto que ciertos detalles harán en el lector, o tal vez en la propia historia, pero leer desde el principio se convierte en algo bello, delicado, sensitivo, no pude dejar casi en ningún momento de sentirme envuelta por la magia del continente africano, era como sentirlo, y no me refiero a sentir la historia que también, me refiero a sentir el poder del propio continente, como si en algún momento hubiéramos traspasado un vórtice que nos conectara sensorialmente, se que puede sonar raro, pero fue una sensación muy real, os lo aseguro.
Una de mis primeras sorpresas me la llevo conforme voy leyendo y espero encontrarme con una historia plagada de acción, de sobresaltos continuos ¿No es África? ¿No estamos en un conflicto? aquí no se va a salvar ni el apuntador; pero me encuentro con una serie de relatos entremezclados en los que prima la humanidad, los sentimientos, las personas por encima de los personajes, y lejos de quedar decepcionada me sentí reconfortada y descubrí que ahí estaba parte de esa belleza que me atrajo hacia el libro. 
Destacamos la historia de la doctora Ferrer, una doctora interina que hace mucho dejó su trabajo en
España para marchar a ayudar durante la Guerra de Ruanda; la protagonista cuenta a un periodista la convulsa y extrema experiencia personal a la que ha tenido que enfrentarse durante todos estos años, y el lector queda sumido en una lenta y pormenorizada descripción de sucesos y sentimientos, una conversación distendida y profunda entre los que en otro lugar y tiempo pudieran haber sido dos amigos charlando sin más. Vamos conociendo detalles, historias, personas, hechos, y todo a golpe de pinceladas narrativas, culturales y sentimentales. 
Es una historia dura, en la cual la crueldad y la sinrazón humana alcanza su máximo apogeo, sucesos abominables y actos inhumanos, pero como suele pasar y ya nos lo contó Kawabata, lo bello y lo triste van de la mano; el amor, la esperanza, y la fe en el ser humano a pesar de todo destacan entre tanta miseria humana y social, el choque cultural y religioso, un mensaje de fondo optimista que nos incita a reconciliarnos con ese ser humano que deja de serlo demasiadas veces. Y es que el amor está por encima de razas, culturas, países y fronteras físicas y mentales. 


RESUMIENDO: He disfrutado mucho de la lectura de "Desde la terraza", he descubierto hechos, palabras, costumbres que desconocía y agradezco a Francisco Casero Viana que entre tanto dolor y crueldad haya sabido transmitir una historia bella, sensible, emotiva y emocionante, y que si bien nunca me ha gustado leer datos históricos uno detrás de otro, en esta ocasión no me ha importado hacerlo y conocer la Historia de cerca de tan deleznable conflicto. El giro final de la novela es de aplauso, y aunque en un par de momentos de la narración creí haber encontrado un "huevo de pascua" que dejaba intuir el final, me alegró leerlo tal cual lo había escrito el autor. 

Creo que no tardará mucho en volver a leer de nuevo a Francisco Casero Viana, la experiencia ha sido fabulosa.


Yolanda T. Villar


PUNTUACIÓN:



DESDE LA TERRAZA
Francisco Casero Viana

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Imágenes: Kiriku y la bruja

AGRADECIMIENTOS: La Reina Lectora.
 Francisco Casero Viana

                                                          ©TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

jueves, 13 de julio de 2017

GRISÁLIDA de Daniel Soria


Cando penso que te fuches,
negra sombra que me asombras,
ó pé dos meus cabezales
tornas facéndome mofa.
Cando maxino que es ida,
no mesmo sol te me amostras,
i eres a estrela que brila,
i eres o vento que zoa.
Si cantan, es ti que cantas,
si choran, es ti que choras,
i es o marmurio do río
i es a noite i es a aurora.
En todo estás e ti es todo,
pra min i en min mesma moras,
nin me abandonarás nunca,
sombra que sempre me asombras...

(Rosalía de Castro. Negra Sombra)






💕 ÉRASE UNA VEZ...💕

Cuando la realidad te asfixia, te arranca lágrimas, te destroza el alma, hay quien elige evadirse y crearse su propio mundo, uno en el que el dolor no desgarra y las lágrimas se tornan gotas de azúcar, un lugar en el que vivir no sea una losa si no un globo aerostático que te haga volar lejos, muy lejos de dónde estás. 
"Meli y Luci vivían en lo alto de una montaña, en una casita de plumas de ave y chimenea de nubes; el viento nunca soplaba fuerte ni flojo, soplaba con la suficiente velocidad para que la casa no saliera volando y los pétalos de las flores levitaran entre los insectos que libaban su néctar; no había invierno, ni verano caluroso, no hacía frío ni la sequía asolaba los campos, siempre vivían en una eterna primavera en la que los pájaros trinaban sobre los árboles y los grillos cantaban bajo los tréboles. Si querían pan, este aparecía en el horno; si tenían sed, el agua brotaba a chorros de la montaña, y a las puertas de la casa siempre encontraban vegetales y frutas frescas  en una cesta. Si tenían miedo, las hadas les cantaban canciones alegres, y si tenían sueño, nanas para dormir; para jugar nunca les faltaban amigos, solo con pensar en ellos aparecían por la puerta y si no querían que terminara el juego, el tiempo se detenía. 
Meli y Luci no estaban nunca solas, sobre sus pechos lucía un colgante de plata con forma de estrella, ella les iluminaba en la noche y les daba sombra en el día, una luz con forma de mano las acariciaba al despertar y otra con forma de labios rojos las besaba antes de dormir.
En la casa de plumas, con chimenea de nubes, dos niñas vivían felices porque desde más allá de las montañas, un hada las cuida, las protege y las quiere por siempre jamás.

(Desde las nubes con amor. Cuento a la memoria de mi madre, Y. T. Villar)


📖  SINOPSIS 📖

¿Qué pasaría si el sufrimiento fuera tan intenso que ya no pudieras soportarlo más? ¿Y si la única manera de encontrar la paz fuera la muerte?
Elena, una mujer joven casada con un maltratador, se dirige a las costas de Finisterra para morir en los acantilados, saltando al vacío. Tras 15 años de sombras y golpes, ya no tiene fuerzas para seguir luchando. Sin embargo, una vez en Galicia, se verá rodeada por la magia y el misterio de aquel lugar increíble; los paisajes, el mar, el aire mismo, acabarán impregnando de luces todas las cosas, y el veneno de la vida volverá a inyectarse en sus venas… para bien o para mal.
Una narración plagada de sentimientos, emociones y dudas, que nos descubre el valor real de la vida de Elena, pero también el de su muerte. ¿Y cuál de esas dos realidades será la que prevalezca?
Quizá la respuesta sólo la sepa Tomás, un extraño e indescifrable personaje que aparecerá de pronto en su destino.


😼 LA OPINIÓN DEL GATO 😼



Cuando leí la sinopsis de Grisálida  no estuve segura de si leerlo o no, acababa de leer una historia dura, de una  realidad aplastante, brutal, y me encontraba emocionalmente sensible para embarcarme en otra historia intensa; pero a la vez, el libro me hablaba de esperanza, de magia, de segundas oportunidades, y yo, que por suerte se de que va eso de renacer, pensé que sumergirme en la novela, para bien o para mal, me haría removerme por dentro y marcaría un punto de inflexión en un día como hoy en el que todo mi ser vibra de emoción, recuerdos y miedos pasados (hace tres años, TRES ya, de mi segundo nacimiento) y me lancé a su lectura de cabeza, que otra cosa no, pero el que no apuesta, no gana. 
Me encuentro con Elena, una mujer rota, "partida a cachos" que diría el poeta, cuyos trozos están hechos astillas que se clavan en su alma y hacen muy difícil su cura, como todo hueso roto y dentado, hacerle sanar es doloroso y deja secuelas ¡Imaginad recomponer un alma partida a cachitos!, tanto es el dolor y la desolación que siente Elena que su única vía de escape es no parar y seguir
adelante, pero cuando esta decisión se toma delante de un precipicio en Finisterra, la huida hacia adelante es la mayor de las temeridades ¿Qué pasa por la cabeza de una persona que está dispuesta a perder la vida porque esta le duele demasiado? es imposible no ponerte en la piel de Elena desde el primer momento, sentir su angustia, su dolor, su desesperación, te duelen los golpes de su carne y las heridas de su espíritu. La violencia de género nos golpea a todos, y conocer a Elena es abrir los ojos ante un problema social y genérico devastador; Daniel Soria, el autor, decide embarcar a la protagonista y a los lectores por extensión, en un viaje iniciático más allá de las fronteras físicas de la realidad ¿O no tan más allá? un viaje que ha de reconciliarnos con el mundo, la vida y con nosotros mismos.
Aquí me estremecí, he de decirlo, me emocioné muchísimo, me pasa últimamente ante ciertos despropósitos de la vida, giros del destino que nos gritan que estamos a punto de llegar a un punto de no retorno, y que si no salimos del hoyo en el que nos encontramos, nos hundiremos irremisiblemente en la oscuridad del desaliento, es ahora o nunca. 
Conocemos a Tomás, el Virgilio de Elena, un guía y compañero de viaje sin igual
para la destrozada Elena que no caminará sola en ese viaje del que no solo no sabe su destino final, ignora que está a punto de comenzarlo; Tomás es el guía arquetípico que aquí, en Grisálida,  será el hombro en el que se apoye Elena, la mano que la ayudará a levantarse y la mente que la incitará a pensar, recordar, soñar, y le hará de sala de espejos, en donde la realidad y la fantasía se entremezclarán haciendo dudar a la propia protagonista de si lo que ve existe o no. 
El autor nos envuelve en la atmósfera mágica de las leyendas gallegas, unas descripciones detallistas, cinematográficas, casi una visión en tres dimensiones de la naturaleza que rodea a los simpares viajeros, algo que me fascinó y soñadora que es una, volaba por aquellos parajes como una meiga más; capítulo a capítulo vamos descubriendo la verdadera situación de Elena, su estado anímico, sus problemas, sus miedos, sus fantasmas y sus monstruos, reales y ficticios, y como con la ayuda de Tomás, irá descubriéndose a sí misma y como sus dudas darán paso a la decisión final. 

RESUMIENDO: Una novela intensa en emociones que conjugando
magistralmente realidad y fantasía nos sumerge en el extraño viaje de Elena a través de los suburbios del alma, en busca de un destino incierto pero liberador; una lectura amena, de fácil lectura que nos removerá por dentro y nos hará incluso resoplar por fuera. Daniel Soria Velázquez ha creado una novela cargada de magia para evadirnos de una dura y cruda realidad, sin restar  importancia alguna a la pandemia de la Violencia de Género. Totalmente recomendable tanto si miras los problemas de frente como si tu sensibilidad te hace pasar de soslayo. 


Yolanda T. Villar.




GRISÁLIDA
Daniel Soria Velázquez

Editorial Max Estrella 

Adquirir el libro aquíAquí y Aquí

AGRADECIMIENTOS: Editorial Max Estrella.

                                                     ©TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS


domingo, 9 de julio de 2017

NOVEDADES EN EDITORIAL LETRAME


¡Ya tenemos las novedades de la Editorial Letrame! ¿No las echabais de menos? pues ya podemos resarcirnos a gusto, tenemos todos los géneros a nuestra disposición. Pinchad en la imagen y sabréis más de cada libro, desde las últimas publicaciones hasta las anteriores por si se os escapado alguna.
¡A leer y disfrutar Gatroteros! 






































miércoles, 5 de julio de 2017

ASESINANDO A HENRY CIVILIZADAMENTE de Mª Luisa Martín Horga.



Amor que llegas tarde,
tráeme al menos la paz:
Amor de atardecer, ¿por qué extraviado
camino llegas a mi soledad?
Amor que me has buscado sin buscarte,
no sé qué vale más:
la palabra que vas a decirme
o la que yo no digo ya...
Amor... ¿No sientes frío? Soy la luna:
Tengo la muerte blanca y la verdad
lejana... —No me des tus rosas frescas;
soy grave para rosas. Dame el mar...
Amor que llegas tarde, no me viste
ayer cuando cantaba en el trigal...
Amor de mi silencio y mi cansancio,
hoy no me hagas llorar.

(Amor Tardío, Dulce Mª Loynaz)



🍹  ÉRASE UNA VEZ...🍹

Raúl no era el chico más guapo del instituto, ni siquiera el más guapo de su curso, más bien era del montón de su clase: gafas redondas, pelo impecable con la raya bien marcada a la derecha, pantalones vaqueros y camisas blancas, bastante pijas la verdad; carpetas sin dibujos ni fotografías, un libro siempre entre las manos y cuanto más lejos se sentara de la cafetería, más parecía disfrutar. 
A mi me traía por la calle de la amargura, cansada de los bobos de mis amigos, dos heavys, un punky, dos gemelos fumetas, y los bohemios de la clase de teatro ¡niñatos! y es que no lo he dicho, pero Raúl era de COU ¡De COU! no de segundo de BUP como nosotros, que por mucha moto que tuvieran los "Bupys"  un "Couty" eran palabras mayores. Mis amigas no tardaron en darse cuenta de mi atracción por él, y es que lo que se dice discreta, no he sido nunca, y le dejé bien claro al chaval que a mi me gustaba y mucho; las risas de mis amigos al verme siempre con un pijo como Raúl, con gafas y camisas "de padre" según decían mis amigas, me la traían floja, yo era más feliz que una perdiz. Pero pronto mis amigas y otras amigas -de lo ajeno, sobre todo novios ajenos-  empezaron a fijarse en aquel Couty elegante y de buenas maneras, y claro, el pijo que no se había visto en otra igual hasta entonces, pues se dejó querer. 
Comencé a sospechar de sus idas y venidas con menganitas y fulanitas, sobre todo fulanitas, cuando
al subir las escaleras y atravesar el pasillo, los ojos comenzaban a hacer duelos intensos de guiños y besitos furtivos soltados al aire ¡La madre que parió al Couty pijo del copón! y es que una cosa es competir con iguales y otra muy distinta era tener que hacerlo con la profesora de geografía de 2ª C, arrugada como ella sola, con un tinte platino que vio tiempos mejores y un culazo que sobresalía lateralmente como dos leguas por cada lado ¡Pero con un cochazo flipante y más contactos que todos nosotros juntos actualmente en wasap! así que como la unión hace la fuerza, tuvo lugar el "Primer Aquelarre de Bupys enajenadas y encorajinadas  víctimas del pijo y la "culos"" . No puedo dar muchos detalles por si los "presuntos delitos" no han prescrito, pero diré que él cambió las gafas por lentillas tras romperse "accidentalmente" y las camisas blancas por suéters negros donde la tinta china pasara más desapercibida; y a la "culos"., parece ser que según cuentan las malas lenguas, le escribieron en el deportivo metalizado con spray algo así como: Mrs Robinson...muy discreto teniendo en cuenta que en los baños se utilizaba una palabras más fuerte pero más directa, para Dummys....

...Y tú, pijo maldito, ya te lo dije pero lo repito, no sabrás ni cuándo ni dónde, pero me las pagarás...¡asqueroso!


📖  ARGUMENTO 📖

¿Puede el amor ser letal? El humor es la clave de esta novela que encierra el drama de la caducidad del afecto. Celos, sospechas, traiciones, manipulación y un oscuro secreto se
esconden en esta historia de amor y desamor ambientada en la Costa del Sol.
La autora no deja títere con cabeza en esta nueva obra mortalmente divertida que aborda los temas más dulces y también más escabrosos del amor. Lo hace con crudeza, mediante una mordaz reflexión sobre una sociedad que no perdona a la mujer el paso del tiempo.
ADVERTENCIA: el lector corre el riesgo de toparse con psicópatas de andar por casa. Editor y autor no se hacen responsables de las consecuencias.


😼  LA OPINIÓN DEL GATO 😼

Si disfrutaste con la primera novela de Mª Luisa Martín ( Una puerta al sur) prepárate para volver  a
saltar de alegría con esta su nueva novela; ahora la escritora ha dado un giro de 180ª y se sumerge y nos sumerge en una historia cargada de sentido del humor sin dejar de lado temas tan graves y duros como la violencia de género, la prostitución, la trata de blancas, el machismo en el matrimonio y la supeditación y subyugación económica de la mujer dentro de la pareja.
En cuanto leí la sinopsis me dije a mi misma: nena, ese es para tí. Y ahora, ya leído puedo decir convencidísima que no me equivoqué.
Empezamos diciendo que la novela es una historia hecha de historias, a mi me recuerda mucho a mis adoradas películas francesas en las que las vidas de varios protas se entrecruzan y la mayoría de las veces no acaban encontrándose pero pasan muy cerca unos de otros, y aunque la trama principal la lleven un par de protagonistas, los que están alrededor redondean la historia dando más sentido a lo que se nos cuenta. 
 Paqui llama desesperada a su más mejor amiga del alma, Manuela, porque le reconcome el presentimiento que su marido Henry la engaña; como buena amiga y amiga rica, a Manuela se la llevan los demonios de imaginar que su amiga del alma, Paqui ( Francis para las menos amigas)  pueda quedarse en la calle con una mano delante y otra detrás ¿Y qué hace una buena amiga en estos casos? pues lo que haríamos todas -bueno, algunas- quitar de en medio al infiel, malvado, cruel, asquerosísimo Henry (pobre Henry)  ¡Cuando una amiga acude al rescate no escatima medios! y Sveta será el medio que justifique el fin. Vamos, quién no se cargaría al marido de otra si es para ayudar a una amiga ¡Qué es por una buena acción!. Pero detrás de este divertido comienzo se esconden dos vidas y mundos diferentes en apariencia pero iguales en el fondo; los personajes de Manuela y Paqui, muchimillonaria una y llegando a fin de mes con trompicones la otra, no son más que el reflejo de mujeres reales, mujeres a las que todos conocemos, o mujeres como nosotras mismas, que han de salir adelante en un mundo injusto y cruel con la mujer en todos los sentidos, y que como luchadoras que somos hemos de defendernos con uñas  y dientes para salir adelante y no morir en el intento. 
Según las vamos conociendo vamos descubriendo cosas de sus pasados que estremecen algunas y explican muchas cosas otras. Ni la vida es un camino de rosas y los ricos también lloran. 
Que me perdone mi mejor amiga y tocaya, pero leía todo esto y no dejaba de pensar en ella y en su "ignominioso" ex y me decía ¡La que has liado pollito! apunto, por si acaso mi amiguísima necesita ayuda..
.Pero no es esta la única historia con la que nos encontramos en "Asesinando a Henry civilizadamente", como he dicho antes, es una historia de historias, aunque todas tengan la misma base: los posos de un amor que no lo es; encontramos también a Larisa y Natasha, y como personajes masculinos (¿los malos? ay, esos prejuicios míos) destacan Antonio (Ay, ay, como el "ignominioso" de mi amiguísima) y Henry (¿Depredador o Santo varón?) que conforman el elenco de un reparto que si se llevara al cine, tengo unas cuantas propuestas para la autora (y al "ignominioso", ni le pagaríamos, solo con la misma moneda) y es que ya sabéis lo que me gusta la farándula a mí.

RESUMIENDO: Se disfruta y mucho con la novela, la historia atrapa y empatizas rápidamente con
sus protas femeninas, las sientes, las presientes, las acompañas, las reconfortas, te mueven y remueven, te despiertan tantos sentimientos y pensamientos...y ellos, y las otras "ellas" no se quedan atrás, para bien o para mal, te hacen tomar partido. Se lee fácilmente, el estilo es sencillo pero elegante, fino, sin exabruptos innecesarios, la historia fluye y los personajes se mecen cómodamente entre las olas de los sinos y destinos. Cuando tienes una cierta edad y has vivido tanto que parece que todo pasó hace mil años, miras hacia atrás y te das cuenta de lo corta que es la vida en realidad y lo mucho que queda por hacer aunque te sientas de vuelta de todo. La vida, siempre te puede sorprender cuando menos lo esperes. 
Seas veintañera y comiences a moverte entre fieras, treintañera y hayas tropezado varias veces ya con heridas que cuesta cicatrizar, dos veces veintañera (como yo) y te rías de lo que fue y que cuando fue te hizo llorar, o cincuentañera (lo del sufijo -ona lo dejo para jovenzuelas que envidian la madurez) y descubras que te falta todavía mucho para llegar al punto de destino, y que eres mucho más que madre, esposa y abuela...seas cual seas, este es tu libro, porque tu historia ha sido, es o será, esta que te espera en "Asesinando a Henry Civilizadamente" 

Yolanda T. Villar



ASESINANDO A HENRY, CIVILIZADAMENTE
Mª Luisa Martín Horga

Editorial Círculo Rojo

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AGRADECIMIENTOS: Editorial Círculo Rojo.

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